HISTORIA

Nuestros primeros pasos en producción social del hábitat

UN POCO DE HISTORIA

Nacimos en 1971. En esos tiempos Guayaquil era una de las ciudades con más alto déficit de vivienda en el mundo y entonces los jesuitas Francisco García y Josse Van der Rest, del Ecuador y Chile respectivamente, coordinaron el inicio del Hogar de Cristo en esta ciudad inspirados en la obra fundada en 1944 por el P. Alberto Hurtado en Chile.

Eran tiempos interesantes, movidos, difíciles. Los obispos latinoamericanos en Puebla (1979) nos animaban a encontrar a Cristo en los rostros de los pobres y a construir una Iglesia con ellos y desde ellos. Monseñor Romero y el jesuita Rutilio Grande, entre cientos de laicos, religiosas, sacerdotes y obispos conocieron esos años la cárcel y el martirio por denunciar la injusticia y proponer una sociedad más fraterna.

En Ecuador las cosas tampoco eran fáciles. Nuestros primeros directores fueron amenazados con expulsión del país por los gobiernos de aquella época. La razón era simple: religiosos al lado de los pobres olía a subversión, por lo que les acusaron de agitadores que apoyaban las invasiones de tierras.

Mientras Guayaquil crecía aceleradamente, nuestro proceso de vivienda elevó también su productividad y a principios de los años 80 ya contábamos con un sistema de producción de viviendas que funcionó muy bien durante el Fenómeno del Niño del 82 – 83, gracias al Hno. Roberto Costa, SJ, quien sucedió al P. Francisco García (“tío Paco”) en la dirección general.

El cambio de un modelo de producción artesanal a otro de mayor envergadura significó también el tránsito de una visión asistencialista a otra con mayor responsabilidad de quienes recibían las viviendas, pues ingresaban a un sistema de crédito por el que los mismos pobres eran capaces de solventar los costos de su vivienda.

También a inicios de los 80’ dimos nuestros primeros pasos en producción social del hábitat con el proyecto de autoconstrucción y ayuda mutua “Hogar de Nazareth”, que resultó pionero en su tiempo al integrar vivienda urbana, infraestructura y servicios con una propuesta de desarrollo integral de la comunidad.

En 1995 dimos paso a un sistema industrial que mejoraba el proceso de vivienda y la calidad de las casas producidas. Al año siguiente – 1996 – la ONU otorgó al Hogar de Cristo el premio World Habitat Award (mejor proyecto de vivienda popular) a través de la Building and Social Housing Foundation de Inglaterra, y el 20 de abril de 1999 el Congreso Nacional otorga la medalla “Al Mérito” al padre Francisco García Jiménez, fundador de Hogar de Cristo, por su inmensa labor por los sin techo, a través de las viviendas de madera y caña.

Debido a un nuevo y más devastador Fenómeno del Niño que afectó en 1997 – 1998 el litoral ecuatoriano, instalamos nuevas fábricas en Esmeraldas y Manabí pues sólo en estas provincias hubo 14.000 familias que lo perdieron todo. La producción diaria de casas se incrementa de 35 a 50, alcanzando las 1.000 casas mensuales. En los años siguientes continuamos ampliando la cobertura geográfica a otras 14 localidades del litoral, desde Esmeraldas hasta Machala.

Hasta el 2001 sólo hicimos vivienda. A partir de este año iniciamos los servicios de Microcréditos, Educación y Salud, y en el 2007 revisamos el Plan Estratégico y diseñamos un nuevo modelo de gestión de acuerdo a las orientaciones de la Compañía de Jesús, dejando así de lado una cierta práctica asistencialista y optando por un enfoque de Desarrollo a Escala Humana.

El jesuita Eduardo Vega asumió la dirección general el 2009, reforzando la nueva perspectiva desde una aproximación de restitución de derechos, elevando la calidad de nuestros servicios a través de una mayor coherencia y pertinencia en el servicio a los pobres.

GALERÍA DE IMÁGENES


ANTES


DESPUÉS

Video Institucional de Hogar Cristo en su aniversario 44.

Obra Jesuita al servicio de la comunidad.